
Es el culpable de que en este mismo instante me encuentre delante del ordenador escribiendo esto.
No dormir durante las últimas noches del verano ya no es una sensación extraña para mí, es algo que me viene ocurriendo desde hace ya varios años por estas fechas y me estoy empezando a acostumbrar.
Quizás se deba a que tengo la cabeza llena de ideas y me salen hasta por los ojos… quizás sea la inquietud de comenzar un año nuevo para mí... quizás sea el remordimiento de no haber estudiado más durante el verano para los exámenes de Septiembre... o quizás es una fase de mi ciclo biológico y nada más...
Como en algo tengo que aprovechar todos estos segundos, me dedicaré a contaros cómo se ve el mundo desde mi ventana, mis inquietudes y las pequeñas cosas que hacen mi vida más grande.
... parece que cuando sale el sol me acuerdo más de soñar.